sábado, 22 de mayo de 2010

LOS PRESIDENTES DEL IAA DEL CUSCO Y SUS OBRAS

LOS HOMBRES PASAN DEJANDO SUS HUELLAS Y SU PENSAMIENTO: LAS INSTITUCIONES QUEDAN

Durante 72 años nuestro IAA ha cumplido con creces los principios rectores que su fundador el sociólogo de la neoindianidad y el selecto grupo de intelectuales que lo secundaron, habían establecido: El promover y difundir todas las manifestaciones del arte y la cultura, y proteger y preservar el patrimonio cultural heredado de nuestros antepasados.
Es así cómo esta institución contribuyó con el nacimiento de la Cusqueñidad o identidad cultural local, motor que generó importantes cambios de actitud de la ciudadanía hacia la concreción de objetivos, como el proyecto de lanzar al Cusco al escenario mundial reactivando todas sus potencialidades adormecidas por el secular abandono estatal. Sabemos cómo poderosas fuerzas sociales se desataron en el movimiento cusqueñista de 1944, cuando, desde el IAA propusiera y condujera Humberto Vidal.
Otro momento expectante fue el impulso creador de los reconstructores de la ciudad destruida después del sismo de 1950, estas fuerzas modelaron al Cusco que estamos viviendo, ahora convertido en meca del turismo mundial, como lo soñara Giesecke, y centro de la indianidad y capital cultural y fuente de creatividad como lo vaticinaron Uriel García, Luis E. Valcárcel, Yépez Miranda y otros visionarios. El Cusco ha logrado convertirse en lo soñado.
Le cupo a nuestra institución abanderar brillantes iniciativas gracias a los destacados prohombres que estuvieron a su frente como el Dr. Uriel García Ochoa, uno de los epígonos de la generación de la huelga universitaria de 1909 y de la edad de oro de la universidad cusqueña, notable pensador e ideólogo propulsor del indigenismo, dotado de ideas de radio grande, talento y capacidad para grandes realizaciones, pues, desde su altura de filósofo y sociólogo columbró los alcances de esta nueva cultura y civilización de matriz andina y propuso al "nuevo indio" o mestizo cultivado, como el constructor de esta cultura de síntesis creativa, al que le dotó de una herramienta eficaz creando el Instituto y su revista, cátedra abierta de cusqueñidad y andinidad, para generar esta tradición cultural a la que venimos sirviendo como simples obreros del pensamiento y de la acción, consocios de más de siete generaciones.
“Nuevo Indio no es un grupo étnico sino una entidad moral. Nuevos indios son todos los guías de nuestros pueblos, pensadores, artistas, héroes que dan modalidad al Continente…, la sangre limita y separa; el espíritu unifica, funde y ondula por el universo”, escribía el amauta de neo indigenismo en su obra “El Nuevo Indio”, y creía que la dialéctica de la historia recuperaría el espíritu civilizador del incario y repondría remozada y modernizada a esa cultura que gestionaba la abundancia, en contraposición con la decadente cultura occidental que gestiona la escasez, distorsionando el mercado con la especulación, para mantener el despilfarro, la brecha social entre países, pueblos y ciudadanos, usando la violencia institucionalizada de las armas.
Nuestro fundador el Dr. Uriel García Ochoa fue presidente en dos periodos, 1937-1939; 1946)Siguieron el camino trazado por el Dr. García personalidades como:
Víctor M. Guillén (presidente 1937-1939; 1941-1942) quien fue magistrado, crítico de arte y pintor, comentarista de cultura y maestro universitario, sentó las bases de la institución y publicó el primer volumen de la revista del IAA.
Alberto Delgado Díaz (presidente 1939-1940) Escritor, maestro universitario y talentoso poeta de encendida pluma quizás el mejor poeta de su generación.
Rafael Aguilar Páez (presidente 1942-1943) abogado, Poeta, quechuista, animador de la veladas llamadas “Noches azules” de la bohemia intelectual del Cusco, en las que se cultivaban las bellas letras. El Dr. Aguilar propició una embajada cultural a Bolivia llevando el drama Ollantay a escenarios del Alto Perú; Aguilar es protagonista de un riquísimo anecdotario, publicó una gramática quechua y, póstumamente, sus descendientes publicaron su obra poética en dos tomos.
Luis Felipe Paredes Obando (1943-1945: 1946; 1948-1949; 1949-1950; 1954; 1959-1960). Fue abogado, maestro universitario y escritor, cuentista y político que ejerció casi todas las funciones públicas, pues fue magistrado, Rector de la Universidad, Alcalde de la ciudad y Prefecto del departamento, se le recuerda como un gran animador de la cultura publicó varias obras como: “Pequeños ensayos”, “Sensaciones de Viaje”, etc. En su periodo se publicaron los números 2 y 3 de la revista del IAA.
Humberto Vidal Unda (1945-1946), Fue el creador y mentor de los festejos del Cusco, y de ese gigantesco despertar del Cusco a la humanidad y el nacimiento de la actividad turística como actividad propulsora del progreso, en los que el IAA fue el núcleo pensante y activo. Fue filósofo y promotor cultural, dejó obras publicadas como una Guía del Cusco y el bello libro titulado “Visión del Cusco” que son ya clásicos de nuestra cultura.
Roberto Latorre Medina (1947-1948). Periodista que había fundado la revista “Kosko” la primera tribuna del pensamiento social del Cusco en 1924, fue miembro del grupo Ande y participó en la revista “Kuntur”, en su período propulsó las premiaciones de artesanos del Santuranticuy y se inició la colección de la pinacoteca institucional. Fue escritor de cuentos y gran luchador social. Periodista valiente; de él dice Román Saavedra que “era el comentarista que arroja la piedra al techo de cristal del vecino pero no oculta la mano”… “era el periodista aguijoneado por una inquietud constante y un descontento de nuestro plantel mediocre de intelectuales en barbecho. Tenía naturaleza de mastín de caza, olfato fino para rastrear el suceso escurridizo; ojos penetrantes para dar en el blanco de los acontecimientos. Sin pelos en la lengua ni eufemismos de pudibundo. Un rajatablas con entrañable angustia de enderezar entuertos y anegado de un amor encendido por y para el Cusco”.
Domingo Velazco Astete (1949), Maestro universitario, literato, dibujante, crítico de arte, estudioso de la arquitectura y el arte incásico. Ha dejado muchos ensayos y artículos por compilarse en la revista del IAA, la revista universitaria y en diarios cusqueños.
Julio G. Gutiérrez Loayza (1950-1951; 1966-1967). Periodista, artista, maestro y luchador social, a iniciativa suya se formó la colección de arte popular que hoy conforma nuestro museo, fue comentarista y crítico de arte sus trabajos se compilaron en la obra “60 años de arte en el Qosqo”; tradujo el drama Ollantay del original quechua y su obra testimonial “Así Nació el Cusco Rojo”, es el relato de los orígenes del movimiento social y obrero del Cusco.Durante su primera gestión le cupo recuperar y buscar albergue a las piezas del museo y a los bienes del instituto ya que el local fue destruido por el terremoto. Junto con los más conspicuos cusqueñistas defendió al Cusco de la depredación y deformación. En su segunda gestión se publicó el N. 12 de la revista y tuvieron que transcurrir 25 años para la edición del N. 13.
Román Saavedra Saavedra (1951-1952-1953-1954-1955). Román Saavedra o Eustakio Kallata, fue un temido y respetado escritor panfletario, ácido crítico de la literatura y la política cusqueñas. Cultivó el ensayo y el cuento, publicó la obra “Estepa en Llamas y otros cuentos” y un ensayo sobre la obra del escritor socialista ruso Máximo Gorki. Dirigió varios números de la revista del IAA.
Carlos L. Valer Portocarrero (1956), Abogado y político cusqueño que presidió el IAA, y fue conformante del grupo de intelectuales progresistas que impulsaron la vida cultural de nuestra ciudad. Cultivó la literatura, en especial el cuento.
Mariano Fuentes Lira (1957-1958-1959; 1959-1961; 1962-1963; 1976-1977; 1980-1981), fue uno de los mayores artistas plásticos cusqueños del siglo XX, político perseguido y expatriado por los años 30, vivió en Bolivia donde realizó el proyecto del núcleo o escuela indigenal de Warizata, considerada como obra cumbre del arte neo indiano de América. Fue animador del IAA presidiéndolo en varios periodos en diferentes etapas. Organizó la pinacoteca institucional. Su otra gran obra es la Escuela de Bellas Artes, en la que puso todos sus esfuerzos de más de tres décadas. La mayor parte de las carátulas, viñetas e ilustraciones de nuestras revistas son dibujos y grabados de Fuentes Lira, también es autor de nuestro logograma artístico.
Horacio Villanueva Urteaga (1961-1962) conspicuo historiador cusqueñista, era natural de Cajamarca, como investigador dejó muchas obras publicadas sobre la historia de nuestra universidad, la historia del colegio de Ciencias, etc. Fue músico y gran cultor del piano.
Miguel Valencia Cazorla (1963-1964-1965; 1967-1968-1969). Artista grabador, xilografista y filatelista, gran promotor cultural y animador del IAA, por gestiones suyas y de su directiva, cuando pesaba una demanda de desalojo contra nuestro instituto, se consiguió que la Honorable Municipalidad Cusqueña nos habilite el local que poseemos, gracias a la iniciativa del regidor de cultura Dr. José Tamayo Herrera y a la buena voluntad del alcalde Ing. Carlos Chacón Galindo.En su primer periodo se gestionó la creación de la Casa de la Cultura, con la competencia del escritor peruano José María Arguedas y se inauguró en este local el nuevo Museo de Arte Popular, la Pinacoteca, biblioteca y fototeca, que fuera iniciativa del fotógrafo Eulogio Nishiyama con el apoyo de la Srta. Julia Chambi.
Luis Barreda Murillo (1969-1970; 1978-1979) Ilustre científico social, arqueólogo y maestro universitario, recientemente fallecido, fue uno de los más entusiastas socios del IAA, era infaltable en los Santuranticuy donde el IAA premiaba a los mejores artesanos. En su periodo promovió los viernes culturales.
Abel Ramos Perea (1970-71-72-73-74-75; 1981-82-83-84-85) Periodista laureado con premios internacionales, cuentista y narrador de fina pluma, animador de los viernes culturales, alentó a grupos de teatro y jóvenes actores y recitadores, abrió la institución invitando a la juventud y a los artesanos más reconocidos de nuestro medio. Durante uno de sus tantos periodos se publicó La “Antología de la Música Cuzqueña”, la mayor obra de recopilación musical hecha en el país y probablemente en Latinoamérica, para orgullo de nuestro instituto y que es trabajo de los consocios Eleodoro Justiniani y Esteban Tupa.
Luis Yépez La Rosa (1976-1977) El ingeniero Yépez La Rosa era, también, músico y una persona de refinada cultura, dio continuidad a las actividades culturales del IAA y amplió el círculo de influencia de nuestra institución.
Julio Miranda Bernal (1977-78). Es nuestro socio más antiguo y Patriarca de la institución, maestro universitario, literato y, sobre todo, animador de la cultura, durante su presidencia colaboró con las entidades culturales jóvenes. Era una época de lucha y tensión social, el IAA, presidió con el Dr. Miranda el Frente Cusqueño de Cultura, entidad que agrupaba a todas las instituciones e hizo una gran labor de proyección cultural que llegó hasta las mismas masas populares.
Jorge Flores Ochoa (1979-1980), Destacado científico social, catedrático y promotor e ideólogo de la cultura andina a través de programas como Tinkuy, que eran verdaderas cátedras de cultura y cusqueñidad, animadas por él y sus colegas los doctores Luis Barreda Murillo y Abraham Valencia. El Dr. Flores es autor de muchos libros importantes como: “Llamichos y Pacocheros, pastores de llamas y alpacas”, “Cuzco, resistencia y continuidad”, “Qosqo, antropología de la ciudad”, etc. Con los que ha alcanzado prestigio internacional. Durante su presidencia realizó gran labor en nuestro instituto.
Luis Ángel Aragón (1985-86-87-88-89). Jurista, escritor y maestro universitario; durante uno de sus periodos celebramos las Bodas de Oro institucionales, con eventos musicales, conferencias y una gran exposición en la Casa Cabrera. El Dr. Aragón se caracterizó por su gran desprendimiento en épocas en que se carecía de fondos económicos. Durante sus periodos fueron invitados muchos artistas e intelectuales para pertenecer a nuestro instituto.
Abraham Valencia Espinoza (1989-1990) Antropólogo y animador de la cultura y la investigación científica social, es autor de varias obras de su especialidad, colaborador del programa Tinkuy, presidió el instituto y realizó muchas actividades culturales.
Julio Antonio Gutiérrez Samanez (1990-1991-1992; 1997-98-99). Aunque no debía ser el comentarista de mi propia actividad, diré que con la ayuda eficaz de mi directiva sacamos el N. 13 de la Revista, después de un cuarto de siglo de ausencia, participamos en las actividades por el V Centenario de la Invasión Europea a la América y el III Centenario de nuestra Universidad, iniciamos las gestiones para que nuestro museo se integre al boleto turístico, y con mi directiva y socios tuvimos que afrontar el atentado destructivo contra nuestro patrimonio cultural por parte de una autoridad de mala recordación y gracias a la solidaridad de las instituciones agrupadas en la Coordinadora Cultural del Cusco que presidía la regidora Telma Chacón, el Comité Cívico de Defensa del Patrimonio Cultural, y al trabajo abnegado de la directiva y en especial del comité de damas del IAA entre ellas las señoras Yemira Nájar, Ana María Gálvez, Carmela de Pérez, Maxi Palomino y Ana María Enciso, salvamos las piezas del museo y las resguardamos en exposiciones en la Capilla de San Bernardo, con auspicio del INC y en el museo Inca, de nuestra Universidad. Entidades como el Banco Wiesse, en solidaridad nos patrocinaron una gran exposición en la ciudad de Lima y nos habilitaron el acceso a la prensa nacional para desbaratar las pretensiones del alcalde. Finalmente, el juicio entablado contra nuestra institución fue abandonado y archivado, por intervención del arquitecto Abel Ortiz de Zevallos, la autoridad edil reconoció su error y trató de resarcir restaurando el local para la reposición de nuestro patrimonio. Durante mi directiva honramos con el título de Presidente honorario del IAA, al eminente intelectual y fundador del Instituto Dr. Alfredo Yépez Miranda, haciendo justicia por su labor e importancia señera en la cultura nacional y local.
Miguel Humberto Milla Milla (1993-1996; 1999-2000-2001). Periodista, escritor y abnegado jefe de la Compañía de Bomberos, puso también sus desvelos en nuestra institución, con su local ya recuperado, se repuso el Museo, la biblioteca, y fototeca, y se consiguió que el IAA sea parte del Boleto Turístico, acariciado sueño de muchas gestiones directivas, pues se aseguró la estabilidad económica. En su gestión de publicaron los números 16 y 17 de la revista.
Manuel Jesús Aparicio Vega (2002-2004; 2004-2006). Historiador y maestro universitario autor de muchos trabajos referentes a la revolución cusqueña de 1814 y a la importancia del clero revolucionario y patriota en esa gesta. Animó la actividad cultural y artística y participó de la Comisión de Cultura de la Municipalidad.
Carlos Ruiz Caro Nin (2006-2010). Ingeniero, empresario y artesano renombrado, premiado como Amauta de la artesanía peruana; creador de la chaquiras cusqueñas, sin duda, el producto artesanal peruano más exitoso. Preside el IAA en estos períodos, realizando una gran labor apoyado de su directiva. Con su característica generosidad, junto con su familia ha donado un terreno para nuestro instituto, en el que se proyecta, luego de las prospecciones arqueológicas, crear un local para centro de interpretación y museo del IAA. Con el apoyo del artista Rubén Vera están imprimiendo una nueva dinámica a la institución.
Sólo hace falta la edición de nuestra revista, reuniendo la obra inédita de nuestros consocios e intelectuales amigos y la reposición de la pinacoteca que constituye un valioso patrimonio y debe ser exhibida en un local adecuado y permanente.
Finalmente, hago votos para que nuestra institución remozada por la tecnología informática moderna, conquiste el ciberespacio y coloque a la cultura cusqueña a la altura de nuestra época en el escenario internacional.
Ing. Julio Antonio Gutiérrez Samanez
Cusco 5 de octubre del 2009

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